2020, un año de reflexión


31 de diciembre de 2020

En la parte final del 2019 comenzó a gestarse el nacimiento de uno de los virus más letales en la historia actual de la humanidad, los relatos oficiales nos describen su origen a partir de un platillo elaborado de murciélago e ingerido en un mercado local de la, hasta entonces desconocida para muchos, la ciudad de Wuhan.

Haste entonces no teníamos ni un ápice de conciencia del monstruo que se venía y cambiaría la vida de la humanidad en el año que estaba por iniciar.

2020, un año particularmente difícil para la mayoría, en el que el mundo cambio para siempre nuestra forma de convivir y de ver la vida. La pandemia declarada por la Organización Mundial de la Salud nos demostró cuan frágiles somos y la carencia de conciencia sobre nuestra realidad actual.

2020, el año que se llevo la vida de personajes famosos, unos por accidentes o enfermedades crónicas, otros fueron víctimas del Covid-19; que generó terremotos, ataques militares, muerte, un año en la que mucha gente perdió su empleo mientras que una minima parte de la población mundial les generó mayor riqueza aún y cuando ya lo eran.

Le desigualdad ante las oportunidades nos golpeo en un mundo donde mucho exigían que todos nos quedásemos dentro de casa para contener el avance de la pandemia, pero dejando la empatía aún lado, olvidando por completo que existen personas que no se pueden dar el lujo de hacer tal cosa, porque para ellos su día a día es una lucha constate por su supervivencia.

Surgieron reclamos y odio hacia los gobiernos, hacia las personas que salían a ganarse la vida; por otro lado existe la negación e incredulidad de muchos sobre la existencia de dicha pandemia, manifestando que es una creación de su gobierno local para controlarlos y desviar la atención de lo importante, quizás solo creyeron hasta que el virus los alcanzo o a alguno de sus familiares más cercanos o amigos, entonces es cuando vieron la realidad de lo que estaba pasando en cuanto a la mortalidad del Covid-19.

2020, un año difícil, donde familias han muerto, donde la desesperanza parece hacer presa de muchos, pero existen los fuertes, aquellos que jamás se rinden, que creen en Dios, que luchan por salir adelante y vivir la vida pese a las adversidades y que nos demuestran que la esperanza y las ganas de vivir siguen, admirables personas que están en el frente de batalla librando una de las peores guerras.

Personas que pese a perder a un familiar nos demuestran que debemos mantener la esperanza y estar más unidos que nunca; donde la empatía a sus semejantes lo demuestran a diario sin publicar nada en las redes sociales.

2020, el año que nos demostró lo ciegos que estamos sobre lo que realmente tiene valor en la vida, sobre lo importante que es disfrutar los momentos por insignificantes que parezcan; que no prestamos la importancia debida al amor y cariño a aquellos que nos esperan en casa, que son esposas, esposos, papás, hermanos, hermanas, abuelos, amigos, vecinos, etc, pero sobre todo el amor a aquellas personas con las que realmente somos felices.

Este 2020 que esta en plena agonía nos brindo la mejor oportunidad para rehacernos a nosotros mismos como humanidad, haciendo notar que la mezquindad de los gobiernos y de muchos multimillonarios es constante y que no importa quien este al frente, poco se puede hacer si solo nos esperanzamos en ellos. Debemos hacer conciencia de lo que estamos haciendo es nuestra vidas, lo que realmente es importante para cada uno de nosotros y sobre todo, el disfrutar cada día, disfrutar a nuestros seres queridos como si fuese el último día de nuestra existencia.

No dejemos que nos venza el miedo, apoyemos a quienes lo necesitan, apoyemos a los médicos y enfermeras que estan en la trinchera de guerra y dejemos de insultarlos; dejemos la avaricia y renovemos nuestra energía vibrando al máximo para generar una fuerza colectiva capaz de despertar conciencias donde la empatía, el amor y la comprensión sean una constante; dejemos nuestras diferencias de lado y escuchemos nuestros corazones en lo profundo para rehacernos y resurgir de las cenizas como el ave fénix.

Hagamos del 2021 un año increíble, de renovación, de despertar; hagamos que sea recordado como el año que decidimos vivir la vida a plenitud como humanidad y donde la conciencia colectiva hizo arder las estrellas con tal intensidad que nuestra luz vivirá por siempre en la eternidad.

Recordemos que en nuestro ser yace un universo escondido.

¡Qué tengan un maravilloso e increíble 2021!

¡Feliz despertar!.

D.R. © minymanews, México, 2020.


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